MODA SOSTENIBLE

La moda sostenible o moda ética empezó como un movimiento o una manera más honesta de hacer las cosas, una acción que cada vez está ganando más apoyo por parte de los diseñadores

Todo empieza con la presentación del Informe Brutland a finales del siglo XX en el que se nombra por primera vez el concepto de desarrollo sostenible, teniendo en cuenta tres ejes fundamentales: el aspecto medioambiental, el social y el económico. Tres ejes que son la base de lo que actualmente se denomina el movimiento slow fashion dentro de lo considerado como moda sostenible.

Desde entonces, la aplicación de la responsabilidad en el sector textil, comercialmente denominada moda sostenible o ropa eco-friendly, ha ido expandiéndose.

Partimos de un contexto en el que la deslocalización de las producciones ha sido el pan de cada día de muchas marcas, produciendo en países menos desarrollados bajo condiciones peores que las locales. Esta realidad y el hundimiento del Rana Plaza hace pocos años, provocó que la moda sostenible empezará a resonar en la sociedad. La campaña Fashion Revolution fue de las primeras en hacer eco de lo que estaba ocurriendo en el otro lado del planeta.

Desde entonces, poco a poco se ha ido progresando y ampliando el terreno de lo que es el slow fashion. Empezando por las materias primas sostenibles (orgánicas, biodegradables, recicladas o reusadas), el tipo de producción de las mismas (producciones éticas, producciones locales, moda de comercio justo) y el impacto que el producto final tiene en definitiva en el medioambiente durante toda la cadena de valor (trazabilidad de la ropa sostenible).

El movimiento slow fashion, moda sostenible o ropa eco-friendly es la propuesta de Ciklo para la empresas del sector textil en Gipuzkoa

El resultado de ese impacto pretende ser positivo mediante el consumo responsable de ropa sostenible, ecológica creada bajo producciones éticas o producciones locales.

La realidad es que hoy en día el sector textil sigue siendo uno de los sectores más contaminantes del planeta. Estamos ante un problema que afecta a toda la sociedad al completo. Cada día se producen masivamente toneladas de ropa que acaban siendo un residuo doméstico en el mejor de los casos; ya que, mucha de la ropa desperdiciada acaba en nuestros vertederos o en los de otros continentes.

Produciendo masivamente, generamos residuos masivamente y no solo eso; la contaminación que esto implica es algo muy a tener en cuenta en la salud. Si seguimos en esta línea, en la que el aprovechamiento de las materias primas es lo primordial; llegará el día en el que no haya vuelta atrás. Solo tenemos un planeta y tenemos que cuidarlo.

Ante este escenario, se propone el consumo de una moda ética, moda con unos valores implícitos en sí misma.

Cómo lo hacemos